
Carrillo ha participado en una jornada de actualización fiscal celebrada en ENAE Business School, centrada en el análisis del Plan de Control Tributario 2026 y en los cambios que marcarán el entorno fiscal en los próximos años.
La sesión fue impartida por David Delgado, asesor fiscal de la firma, quien expuso los principales focos de actuación de la Agencia Tributaria y las implicaciones prácticas para empresas y contribuyentes.
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ToggleUn contexto de creciente capacidad de supervisión
Durante la sesión, Delgado destacó cómo la evolución tecnológica está reforzando de forma significativa las herramientas de control de la Administración.
El incremento de la trazabilidad de las operaciones y la disponibilidad de información permiten a la Agencia Tributaria actuar con mayor precisión sobre determinadas áreas de riesgo, configurando un entorno en el que la supervisión será cada vez más intensiva.
En este sentido, subrayó que el principal reto no reside únicamente en los cambios normativos, sino en la adaptación a un escenario donde el control es más amplio y sofisticado.
Ámbitos prioritarios de control
El Plan de Control Tributario prevé intensificar la vigilancia sobre determinadas prácticas y operativas que la Administración considera de especial riesgo.
Entre ellas, Delgado señaló:
- El uso de pagos digitales, incluyendo Bizum y terminales de punto de venta.
- Las operaciones con criptomonedas y activos digitales.
- La utilización de sociedades interpuestas sin una justificación económica suficiente.
- Las denominadas falsas residencias fiscales.
- La aplicación indebida de regímenes especiales, como los relativos a operaciones de reestructuración empresarial.
- Adaptación y coherencia económica como ejes del cumplimiento.
En relación con este nuevo entorno, Delgado incidió en la necesidad de adoptar un enfoque más exigente en materia de cumplimiento.
“Ya no se trata únicamente de cumplir con la normativa, sino de hacerlo bajo un enfoque preventivo, donde la coherencia económica de las decisiones cobra un papel clave”, explicó. “En este contexto, revisar las estructuras y anticiparse a posibles contingencias permite a las empresas operar con mayor seguridad y evitar riesgos innecesarios”.
Este planteamiento refuerza la importancia de analizar de forma periódica las estructuras societarias y las operaciones realizadas, asegurando que responden a una finalidad económica real y adecuadamente documentada.
Novedades en fiscalidad corporativa
Junto al refuerzo del control, la sesión abordó algunas de las principales novedades en materia de fiscalidad corporativa.
Entre ellas, destaca el refuerzo de la reserva de capitalización, que permitirá incrementar las reducciones en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, así como la reducción progresiva de los tipos impositivos para pequeñas y medianas empresas prevista para los próximos ejercicios.
Especial atención a las operaciones de reorganización
Uno de los ámbitos que seguirá siendo objeto de especial análisis por parte de la Administración es el de las operaciones de reorganización empresarial.
Delgado advirtió de un mayor escrutinio sobre este tipo de operaciones, especialmente en estructuras holding familiares y en la aplicación del régimen de neutralidad fiscal.
“No se trata de evitar este tipo de operaciones, sino de estructurarlas correctamente y con un fundamento económico sólido”, apuntó, subrayando la necesidad de contar con un adecuado asesoramiento fiscal para garantizar su validez frente a la Administración.
Digitalización del sistema tributario
De cara a los próximos ejercicios, la digitalización seguirá marcando la evolución del sistema tributario.
En este ámbito, Delgado señaló la implantación de nuevas obligaciones, como el desarrollo del sistema Verifactu o la generalización de la facturación electrónica, que supondrán un cambio relevante en los procesos internos de las empresas.
