El 11 de septiembre de 2024 se publicó en el BOE el Real Decreto 893/2024, de 10 de septiembre, que refuerza la protección de la seguridad y salud de las personas trabajadoras en el servicio del hogar familiar.
Entre las principales novedades se encuentran el derecho a reconocimientos médicos periódicos, la obligación de realizar una evaluación de riesgos laborales, la formación preventiva y la implantación de medidas frente al acoso.
La aplicación de estas obligaciones se plantea de forma progresiva, por lo que empleadores y trabajadores deben prestar atención a los distintos plazos previstos.
Respondemos en este artículo
Toggle- Nuevos derechos para empleados y empleadas del hogar
- Reconocimientos médicos para empleados del hogar
- Evaluación de riesgos laborales en el hogar
- Equipos de trabajo y medidas de protección
- Formación obligatoria en prevención
- Protocolo frente al acoso y la violencia
- Cuándo empiezan a exigirse las nuevas obligaciones
- Qué deben revisar ahora los empleadores del hogar
- Un marco de protección laboral más amplio
Nuevos derechos para empleados y empleadas del hogar
La nueva regulación introduce distintas medidas destinadas a mejorar la protección laboral de quienes prestan servicios en el hogar familiar.
Entre las principales novedades se encuentran:
- Vigilancia periódica del estado de salud.
- Evaluación de riesgos laborales.
- Entrega de equipos de trabajo adecuados.
- Formación preventiva.
- Medidas específicas frente al acoso y la violencia.
Reconocimientos médicos para empleados del hogar
Las personas trabajadoras del hogar tendrán derecho a la vigilancia de su estado de salud.
Esta vigilancia debe tener en cuenta los riesgos laborales identificados previamente y podrá incluir un reconocimiento médico adecuado a esos riesgos.
El reconocimiento tendrá carácter voluntario y una periodicidad trienal.
Además, cuando una misma persona trabaje en varios domicilios, el reconocimiento será único.
La norma también prevé que se promueva la incorporación gratuita de estos reconocimientos a la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud.
Evaluación de riesgos laborales en el hogar
La persona empleadora deberá realizar una evaluación inicial de los riesgos para la seguridad y salud de la persona trabajadora.
Si se detectan situaciones de riesgo, deberán adoptarse las medidas preventivas necesarias para:
- Eliminar el riesgo cuando sea posible.
- Reducirlo.
- Controlarlo adecuadamente.
La prevención pasa así a formar parte de las obligaciones habituales de quien contrata a una persona para trabajar en el hogar.
Equipos de trabajo y medidas de protección
La persona empleadora deberá proporcionar gratuitamente los equipos de trabajo adecuados para el correcto desempeño de las funciones.
También deberá sustituirlos o reponerlos cuando resulte necesario.
La finalidad es garantizar que las tareas se realicen en condiciones adecuadas de seguridad.
Formación obligatoria en prevención
Las personas trabajadoras deberán recibir una formación en materia preventiva adaptada a las características de su actividad.
Esta formación será única aunque la persona preste servicios en varios domicilios.
Cuando existan riesgos específicos o excepcionales en alguno de ellos, podrá ser necesario proporcionar una formación adicional relacionada con esas circunstancias concretas.
La formación se articulará a través de la plataforma prevista por las administraciones competentes.
Protocolo frente al acoso y la violencia
La nueva regulación también incorpora medidas específicas frente a situaciones de acoso.
Está previsto que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo facilite un protocolo de actuación.
Además, la norma establece garantías para la persona trabajadora cuando abandona el domicilio ante una situación de violencia o acoso.
En estos casos, el abandono del lugar de trabajo no debe interpretarse automáticamente como una dimisión.
Cuándo empiezan a exigirse las nuevas obligaciones
La aplicación efectiva de algunas de estas medidas depende de la puesta a disposición de herramientas y procedimientos específicos.
La norma prevé un periodo progresivo de adaptación para facilitar que las personas empleadoras puedan cumplir correctamente con las nuevas obligaciones en materia de prevención.
Por eso resulta importante comprobar, en cada momento, qué medidas ya son exigibles y qué actuaciones siguen pendientes de desarrollo o implantación.
Qué deben revisar ahora los empleadores del hogar
Quien tenga contratada a una persona para trabajar en el hogar debería revisar, entre otros aspectos:
- La correcta formalización de la relación laboral.
- El alta y la cotización a la Seguridad Social.
- Las condiciones salariales.
- La jornada y los descansos.
- La evaluación de riesgos.
- La formación preventiva.
- Los equipos necesarios para realizar el trabajo con seguridad.
- Las medidas aplicables frente al acoso o la violencia.
La incorporación de obligaciones preventivas hace que la contratación de personal doméstico requiera una gestión cada vez más ordenada desde el punto de vista laboral.
Si necesitas ayuda para revisar contratos, nóminas, Seguridad Social o las nuevas obligaciones preventivas, puedes contar con nuestra asesoría laboral para empleadas de hogar.
Un marco de protección laboral más amplio
El Real Decreto 893/2024 supone un avance en la incorporación de medidas de prevención y seguridad dentro del empleo doméstico.
Su aplicación obliga a tener en cuenta no solo las condiciones económicas o de contratación, sino también la protección de la salud, la prevención de riesgos y los mecanismos frente al acoso.
Para las personas empleadoras, esto implica asumir nuevas responsabilidades y adaptar progresivamente la gestión de la relación laboral a estas exigencias.